2013 03 28 12 17 44?start=50 - Sahatours

VIAJE A MARRUECOS SEMANA SANTA 2015

VIAJE EN GRUPO SEMANA SANTA 2015

Porque Tus Vacaciones no Siempre Coinciden con las de tus Amig@s, Pareja o Familia.
Porque te Gusta Conocer Nuevas Personas.
Porque es más Divertido, Ecónomico y Seguro.
Porque nosotros organizamos Todo. Tú sólo Disfrutas

Descubre una Nueva Forma de Viajar

RUTA 6 DIAS/5 NOCHES DESDE FEZ

Del 2 al 7 de abril

Una escapada completa de 6 días/5 noches desde la Ciudad Imperial de Fez para conocer el desierto a fondo y experimentar en primera persona la magia de las dunas.

Desde la ciudad de Fez iniciaremos nuestro recorrido atravesando la ciudad de Ifrane, conocida como "la Suiza marroquí", el bosque de cedros y monos de Azrou, el Medio Atlas y el extenso palmeral del Valle del Ziz hasta llegar a las impresionantes dunas doradas de Erg Chebbi, en Merzouga.

Una vez en el desierto, descubriremos la rica cultura bereber, su gastronomía, su música y un paisaje que no te dejará indiferente.

Rodearemos las dunas con nuestro vehículo 4x4 realizando una visita a los pueblos nómadas bereberes, las minas de khol y los diferentes oasis que bordean el desierto. Visitaremos Khamlia, el pueblo gnaoua del desierto, dónde iremos a disfrutar de su música y bailes. Cambiaremos nuestro vehículo 4x4 por los dromedarios para ir a contemplar un espectacular atardecer desde la gran duna y llegar hasta un campamento bereber situado en el fondo del desierto para pasar una noche mágica a ritmo de tambores bajo millones de estrellas.

Visitaremos el mercado de Rissani para ser testigos en primera persona de los intercambios locales y su famoso mercado de burros e iremos hasta Erfoud, la ciudad de los fósiles.

Por último, descubriremos la mística ciudad de Fez, Ciudad Imperial que ha sabido mantener sus tradiciones y su artesanía, sus oficios y su universidad, una de las más antiguas de todo el mundo. No en vano, Fez fue considerada como la "Ciudad de la Fe y del Saber!, convirtiéndose en la capital de la cultura y uno de los centros religiosos más importantes del país.

Visitaremos su medina, llamada El Bali, uno de los mayores emplazamientos medievales del mundo y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con sus zocos y callejuelas. Así como los exteriores del Palacio Real y su famoso barrio judio.

NO ESPERES QUE TE LO CUENTEN

VEN CON NOSOTROS, Y CUENTALO TÚ

Para más información y reservas: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

SAHATOURS
Rutas Turísticas y de Aventura en 4x4
Tel: (00212) 667 499 749
www.sahatours.com

 

Tu viaje a Marruecos. Asilah, la ciudad de la Cultura y las Artes

Asilah, crisol de historia, culturas y encuentros.

"Hay lugares en la Tierra, en los que fluye una fuerza o energía especial. Dicen, que el aura de esos lugares es diferente y se percibe como si los colores allí fueran más brillantes y luminosos, dónde los sentidos amplían su capacidad de percepción, y en el estado del ánimo se instala la calma y sosiego"

Asilah es una ciudad costera al sur de Tánger, en el norte de Marruecos. Tranquila y serena para unos, majestuosa y mágica para otros.

La ciudad la fundaron los fenicios, pero también ha visto pasar a cartagineses, árabes, portugueses, españoles... y posiblemente la época a la que le debe más Asilah es la del dominio portugués, cuando en el siglo XV se transformó en un centro comercial en la ruta del oro sahariano.

De esta época son los 1250 metros de muralla construidos por el monarca portugués Alfonso V, de quien se puede observar su escudo en una de las torres que se conservan. Dentro ya de su centro histórico, lo más llamativo es la Medina, con sus callejuelas estrechas y laberínticas, silenciosas y limpias; sus casas encaladas con puertas de color azul y verde esmeralda que contribuyen al éxito de esta encantadora ciudad. 

Pero también sus largas playas de arena, sus abruptos acantilados, su clima templado y su luz.

La playa más famosa es la de Las Palomas o de las Cuevas, a unos 2 km en dirección sur.

Se trata de aproximadamente 4 kilómetros de arenal en el que disfrutar de las olas, el sol, los deportes al aire libre o de los chiringuitos playeros que se montan en temporada alta.

Además, Asilah conserva algunos edificios de la época del protectorado y el mausoleo de Sidi Ahmed El Mansur, saadí que reconquistó la ciudad tras la Batalla de los Tres Reyes.

La Medina tiene 3 puertas:

- Bab El Kasbah (Puerta de la Alcazaba), al norte, rodeada por jardines y situada frente al cementerio musulmán.

- Bab El Bhar (Puerta del Mar), situada junto a la gran torre cuadrada portuguesa que domina la ciudad y por la que se accede al puerto.

- Bab El Homar (Puerta de la Tierra), al este, cuya torre está rematada por el escudo de armas de Portugal.

La presencia española se manifiesta en la arquitectura y el urbanismo de la ciudad nueva, fuera de la Medina.

La actividad frenética de Asilah se observa extramuros, donde los puestos de comida, las terrazas abiertas exponiendo pinchos y tajines, dejan olores que abren el apetito del paseantes. 

El puerto pesquero, de donde se nutren los bares, restaurantes y puestos de Asilah, es famoso por sus capturas de atún y marisco, que se obtienen no lejos de la costa, cuyos métodos de pesca tradicionales son todavía antiquísimos.

Por la mañana o al atardecer, el sitio de encuentro de la juventud de Asilah es la "Karakia", un saliente en la muralla portuguesa que ejerce de mirador desde el que se puede observar la inmensidad del Océano Atlántico y disfrutar del contraste del mar cristalino con la fuerza del sol.

La Ciudad de la Cultura y las Artes

Asilah es el foco cultural por excelencia del Norte de Marruecos, por lo que en las calles de su Medina no faltan talleres y galerías de Arte. Además, muchos artistas, pensadores e intelecturales -marroquís y no marroquís- han elegido Asilah como lugar de residencia, y ese ambiente cultural se percibe en cada uno de sus rincones.

En 1978, dos artistas e intelectuales de la ciudad, Mohamed Benaissa (ex Ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos) y Mohamed Melehi, bajo el lema "Cultura y Arte para el Desarrollo", tuvieron la idea de convertir Asilah en el telón de fondo de varias prácticas artísticas. Once artistas fueron invitados para pintar murales en las paredes de la medina.

Desde entonces, cada año, durante el Moussem cultural y artístico, organizado por la Asociación Cultural Al Muheet, y con la ayuda de artistas plásticos de todo el mundo, las calles de Asilah se transforman en un auténtico museo al aire libre.

La gran cita del turismo cultural es en agosto, cuando la ciudad acoge el famoso Festival Cultural de Asilah, un acontecimiento internacional en el que se puede disfrutar de conferencias, proyecciones, danza, cine, música, poesía, teatro y concursos de fotografías, entre otras actividades.

Los coloridos murales que dejan los artistas en los muros de la Medina y que utilizan como lienzos para desplegar su imaginación, con imágenes cargadas de emociones y energía, es el legado que este festival deja año tras año. El arte está presente todo el año en las calles de la medina de Asilah.

El éxito del festival ha engendrado un sentimiento de orgullo cívico entre la población y grupos de niños compiten en limpiar las playas y los mayores en embellecer los barrios.


NO ESPERES QUE TE LO CUENTEN
VEN CON NOSOTROS, Y CUÉNTALO TÚ

Tu viaje a Marruecos. Rabat, capital Imperial del Reino de Marruecos

Rabat es la capital administrativa y política del Reino de Marruecos.

Su casco antiguo surge cerca de los arrecifes, al lado de la desembocadura del Bu Regreg.

Justo delante se encuentra Salé, que en el s.XVII fue una célebre capital de la piratería musulmana, mencionada en la novela inglesa de Robinson Crusoe y en la que su protagonista fue retenido como prisionero por los piratas.

La parte más sugestiva de Rabat es el barrio de Oudayas, cuya kasbha, circundada por una robusta muralla y decorada con la torre de los piratas atrae a los visitantes con el encanto romántico de sus callejuelas y escalinatas.

Las murallas que rodean la medina y el Palacio Real, pertenecen a dos épocas diferentes, las de los almohades se construyeron en s.XII, cuando la ciudad experimentó su primer gran florecimiento, mientras que las llamadas murallas andaluzas fueron erigidas en el s.XVII, cuando los moriscos expulsados de España crearon su república pirata entre Rabat y Salé.

La Torre de Hassan II es el auténtico símbolo y monumento más famoso de Rabat, ciudad Imperial y Capital de Marruecos.

El bosque de columnas truncadas es lo que quedó de una mezquita inacabada junto con la Torre de Hassan que debería haber sido coronada como minarete.

Fue un proyecto emprendido por el sultán almohade Yacoub el-Mansour en el año 1197, el cual pretendía que la Torre Hassan fuera la mezquita más grande de todo el imperio marroquí. La Torre Hassan debía medir unos 80 metros de altura, pero finalmente quedó inacabada quedándose en los 44.

A los pies de dicha torre, está situado el Mausoleo Mohamed V, otro de los lugares de visita obligada si estamos en Rabat, y uno de los mejores ejemplos de arquitectura islámica.

El mausoleo, dedicado al padre del penúltimo soberano, está realizado con mármol de carrara y con tejados verdes, de acuerdo con la tradición islámica. 

NO ESPERES QUE TE LO CUENTEN.

VEN CON NOSOTROS, Y CUENTALO TÚ

Tu viaje a Marruecos. Essaouira, la ciudad del Viento y la música Gnaoua

Qué ver y qué hacer en Essaouira

Essaouira tiene ese aire exótico y a la vez familiar, acompañado por los incesantes graznidos de las gaviotas que sobrevuelan la ciudad. En un primer momento podrá parecer que te encuentras en una ciudad de la Bretaña francesa, sin embargo, una vez traspasas sus murallas es una ciudad infinitamente marroquí.

Callejuelas estrechas con olor a pescado fresco que se funde con la brisa húmeda del océano mezclado con aromas a especias y madera, y el sonido de tambores Gnaoua que resuenan en tiendas y casas. Essaouira, sin duda, es un lugar con carácter.

La ciudad son sus murallas, su medina (declarada Patrimonio de la Humandidad por la Unesco en el año 2001), sus callejuelas, las torres de vigilancia, las monumentales puertas de acceso, los muros encalados que le dan un toque mediterráneo, las ventanas azules, los talleres de artesanos y pintores, sus exóticos cafés y las tiendas primorosamente decoradas.

La costumbre de los habitantes y de todo visitante es la de comprar el pescado fresco y crudo en la plaza del mercado y llevarlo a uno de los restaurantes situados allí mismo,  donde lo preparan al carbón y lo sirven acompañado de patatas fritas, olivas y salsa picante.

El puerto de pescadores destaca con total supremacía el color azul, color con el que, según los expertos pescadores, se engaña mejor a las sardinas y facilita su captura.

Una increíble paz inunda este lugar a la vez que las gaviotas rompen el silencio. Colores frenéticos, chillones y alegres se mezclan con viejas redes multicolores.

La Escala del Puerto o Skala du Port se encuentra justo al lado del puerto pesquero con unas estupendas vistas de la bahía de Essaouira, de la medina fortificada y de la isla de Mogador que hay justo enfrente y a menos de 1 kilómetro de distancia.

Se trata de una continuación de la muralla de Essaouira, compuesta por dos torres fortificadas de forma rectangular. En el interior de este recinto amurallado se pueden ver los antiguos cañones de bronce, que fueron fabricados por los españoles y los portugueses y que sirvieron como defensa contra los invasores que venían por el océano.

Atardecer en Essaouira

Muy recomendable contemplar y disfrutar de la puesta de sol desde las murallas.

“De pronto el océano se llena de espuma. El calor desaparece, vuela la arena en la playa, las gaviotas hacen malabares para no perder el equilibrio. El viento transforma la ciudad. La gente sale de sus casas a respirar el aire fresco. Se llenan los cafés y las teterías. Es tiempo de ir hacia las murallas. Allí, en breve, comenzará la despedida del sol"

La gran cerca que cae sobre el mar y las terrazas que miran hacia el oeste se han convertido en lugar de encuentro. Amigos, viajeros y marroquíes se juntan a ver el fabuloso atardecer. El sitio y el momento tienen un halo místico. Nadie habla; encandilados por la luz dorada del sol, todos se entregan al viento y al sonido del mar.

"La Ciudad del Viento"

Los vientos alisios, o taros en bereber, son los verdaderos amos de esta ciudad amurallada.

En la vecina ciudad de Marrakech, los contadores de historias de la Plaza de Djemaa El-Fna afirman que para llegar a la ciudad de Essaouira lo más conveniente es encomendarse a los espíritus del viento.

Su sobrenombre como “La ciudad del viento” o “La ciudad de los alisios” se debe a la omnipresencia del viento, que hace las delicias de todos los aficionados a deportes como el surf, windsurf y kite surf que se reúnen en las playas de los alrededores para practicarlo, y para los que este lugar es un auténtico paraíso.

La historia de Essaouira comenzó hace unos 7 siglos con los fenicios, a estos le siguieron los romanos, los portugueses, los piratas, los colonos franceses, directores de Hollywood, leyendas del rock y los hippies.
Muchos artistas, escritores y artistas famosos se dejaron caer por Essaouira durante los años 70, como Jimi Hendrix, quien durante su corta vida, fue uno de sus visitantes habituales, convirtiéndola en un destino popular entre la comunidad Hippie internacional.

Essaouira ha sido también el escenario natural para muchas películas dirigidas por cineastas de prestigio como Orson Welles y Ridley Scott.

Y es que la luz y la belleza Essaouira sirven como fuente de inspiración para muchos artistas y la ciudad posee un panorama artístico floreciente. 

Música Gnaoua

Pero si hay un arte que defina a la ciudad, ese es sin duda la música. Essaouira es la cuna de la música Gnaoua, originaria de los esclavos negros que el sultán traía de sus guerras.

Los festivales

En Essaouira se desarrollan tres importantes festivales que animan la vida cultural de la ciudad:

En abril se celebra el Printemps Musical des Alizés dedicado a la música clásica. Es totalmente gratuito y dura 4 días.

El Festival des Andalousies Atlántiques que se desarrolla durante 3 días en el mes de septiembre y está dedicado al intercambio cultural entre Marruecos, España y los países sudamericanos.

Pero el festival que ha dado verdadero renombre a la ciudad es el Festival Gnaoua et Musiques du Monde que tiene lugar durante 4 días, cuyos conciertos y espectáculos se desarrollan en diversos escenarios naturales 

Le Festival Gnaoua et des musiques du Monde d'Essaouira

NO ESPERES QUE TE LO CUENTEN

VEN CON NOSOTROS, Y CUÉNTALO TÚ

Tu viaje a Marruecos. Meknès, la Versalles del Norte de África

Meknes, fue capital floreciente y capital del Reino en diversas ocasiones.

Fundada aproximadamente en s.XI  vivió su edad de oro entre los siglos XVII y XVIII, bajo el reino de Mulay Ismail, fundador de la dinastía de los alaouitas.

La ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996.

La homogeneidad de su estilo y la belleza de los paisajes que la rodean le dan un encanto innegable, y cuenta con numerosos lugares interesantes para visitar.

Meknès es célebre por la belleza de sus puertas monumentales, entre las que destacan Bab Mansour,  Bab el Jemis, Bab Jamaa en Nouar y Bab el Jedid, mientras que sus zocos se encuentran entre los más importantes de Marruecos.

La puerta de Bab Mansour  que se encuentra entre las dos plazas principales de la ciudad, es considerada como la puerta más imponente de todo el Magreb. 

Para construir sus pilastras angulares se utilizaron antiguos capiteles romanos encontrados en Volubilis.

La Plaza el Hedim es el centro de la vida política y social, donde palpita el corazón  de la ciudad. Antiguamente era lugar de ejecuciones públicas y de anuncios reales, hoy en día en la amplia plaza se concentran además de restaurantes y cafés, aguadores, encantadores de serpientes, vendedores ambulantes... que recuerdan mucho a la conocida Plaza de Djemaa  el Fna de Marrakech.

La animada Plaza sirve también de separación entre la Ciudad Imperial, a la que se accede por la ornamentada Puerta de Bab Mansour y la tradicional Medina.

El estanque de Agdal es un gran depósito de agua que antiguamente constituía la principal reserva hidráulica y en la actualidad, forma parte de las estructuras de la ciudad Imperial auspiciada por Mulay Ismail. Este complejo de edificios rodeados por altas murallas tenía que rivalizar con la Versalles de Luis XIV cuya fama llegó a oídos del sultán.

Formaban parte de él, a parte del Palacio Real y el Agdal, numeroso edificios oficiales, caballerizas, acueductos y graneros que actualmente muchos de ellos se encuentran en ruinas.

El mausoleo de Mulay Ismail albergaba la tumba del sultán cuya memoria es particularmente venerada, a pesar de ser famoso por su extrema crueldad.

Para la construcción del mausoleo se utilizaron piedras talladas provenientes del Palacio demolido de El Badi, de Marrakech.

NO ESPERES QUE TE LO CUENTEN.

VEN CON NOSOTROS, Y CUENTALO TÚ.



+